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Transportaba comida cuando lo detuvo la policía. Al abrir los “waffles” vieron el enorme crimen

Esmitv

Creo que de toda mi vida, esta es una de las historias más extrañas que he escrito, junto con un hombre que asaltó un almacén usando literalmente su mano como arma. Quería contrabandear 5.700.000 cigarrillos hacia Reino Unido, los cuales disfrazó de algo que (casi) no llamarían la atención: Waffles y patatas fritas. Si quedaste con la boca abierta, tienes que seguir leyendo para descubrir lo que pasó con este singular hombre.

Un hombre se dio a la fuga luego de intentar contrabandear 5.700.000 cigarrillos hacia el Reino Unido disfrazados como Waffles y patatas fritas.

Dicky Curtis, de 57 años, fue detenido por la Fuerza Fronteriza después de ir a Dover en ferry desde Calais el 18 de noviembre de 2013 en un camión con una carga “nada congelada”.

 

 

El papeleo proporcionado por Curtis decía que simplemente llevaba una carga de papas fritas y waffles, con destino a una tienda de alimentos congelados en Warrington, Cheshire. Sí claro.

Pero cuando los agentes sospecharon que algo más se escondía ahí, registraron el camión y encontraron ocultos 5,7 millones de cigarrillos, los cuales no habían pagado el impuesto por un valor de 1.6 millones de dólares.

 

 

Curtis dijo a la policía que había pasado el fin de semana con una “vieja amiga” en Brujas, Bélgica, antes de recoger la comida congelada y viajar de regreso a Dover.

Afirmó que no sabía que el camión contenía los cigarrillos ilegales.

Se emitió una orden de detención por fraude después de que no compareció en una audiencia previa al juicio en noviembre de 2016.

El hombre fue declarado culpable de evadir más de 1,6 millones de dólares en impuesto y sentenciado a tres años y nueve meses de prisión tras un juicio de cuatro días en Maidstone Crown Court, pero antes de que se lo llevaran se dio a la fuga.

 

 

La policía todavía lo está persiguiendo y solicitan información sobre su paradero.

El fraude del tabaco es un crimen global altamente organizado que cuesta al Reino Unido casi 3 mil millones de dólares al año en impuestos perdidos.

Por lo que entenderán su intensa búsqueda contra este hombre, ¿no?