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Surfeaba con su padre cuando gritó y se sumergió en el mar. Al reaparecer, no era la misma

Esmitv

Nunca debemos olvidar que las fuerzas de la naturaleza son por mucho superiores a nosotros. Somos totalmente vulnerables en los sistemas a los que no estamos acostumbrados a vivir, especialmente en el mar. Así fue como en Australia una adolescente de 17 años perdió la vida, pues surfeaba cuando, de forma totalmente sorpresiva, fue atacada por un tiburón que la desmembró de forma fatal.

 

 

Laeticia Brouwer se encontraba surfeando en Wylie Bay, Australia del Oeste, cuando desapareció de la vista de su padre con un grito que rompió todo lo agradable del momento que compartían.

Tras momentos volvió a salir a la superficie, por lo que su padre, Leon Brouwer, nadó hasta ella para evitar que volvería a desaparecer y la llevó hasta la orilla. Había perdido una de sus piernas.

 

 

La ambulancia llegó 19 minutos después al lugar de los hechos, pero las heridas eran demasiado graves y no hubo mucho que hacer.

Laeticia perdió la vida ante la impotencia de todos los que intentaban hacer algo para ayudarle.

“La experiencia fue traumática para todos. Haces lo que puedes, pero estábamos trabajando contra circunstancias realmente difíciles. Sus heridas eran demasiado severas. Cuando se trata de una persona así de joven, con toda una vida por delante, se vuelve realmente trágico”. -Paul Gaughan, Paramédico de Ambulancia

 

 

El estado ha tenido 15 ataques fatales desde el 2000.

Paul Gaughan, uno de los paramédicos que acudió al rescate, ya había ayudado a salvar la vida de Sean Pollard, un australiano que fue atacado mientras surfeaba en el mismo lugar y que perdió su brazo izquierdo y mano derecha.

 

 

Las autoridades han cerrado Wylie Bay hasta nuevo aviso y se ha pedido a la gente evitar ingresar el agua al menos durante 48 horas para evitar cualquier nuevo ataque.

Así mismo, su tabla de surf se está analizando, pero por el tipo de mordida todo apunta a que se trató de un Gran Tiburón Blanco.

 

 

Sin duda es un lamentable hecho que nos recuerda la extrema precaución que debemos tener en un hábitat que no es nuestro.