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Pagó 10 dólares para entrar a un parque. Cuando bajó la vista, supo que saldría siendo millonario

Esmitv

Kalel Langford, un joven de 14 años, fue con su padre a pasear al Cráter de Diamantes, un parque estatal de Arkansas.

 

 

Ya imaginarás que con ese nombre las personas tienen expectativas muy altas, ¿no? 

Estaba caminando por la orilla del río en el cráter cuando vio una piedra café que lanzaba destellos a sólo unos centímetros de la corriente del agua, con un montón de otras rocas que eran del mismo tamaño, cerca del sur del parque.

 

 

Inmediatamente el joven supo que la roca era especial.

Llamó a su padre para que le echara un vistazo y ambos supieron que necesitaban a un experto.

Cuando llevaron la roca para que fuera identificada en el parque (que cobra a los visitantes 10 dólares por permitirles buscar diamantes) quedaron sorprendidos al saber que en sus manos estaba el séptimo diamante más grande en ser encontrado allí y el diamante café más grande de los últimos 40 años: 7,44 quilates.

 

 

Asombrado por su descubrimiento, el chico le dio el título apropiado de “Diamante de Superman” y con toda razón.

El guía del parque, Waymon Cox, parecía muy impresionado con la roca que habían encontrado y describió la extraña gema como “del tamaño de un frijol” con la coloración similar al “café”.

Más de 75 mil diamantes han sido encontrado en la superficie del parque, desde que las primeras piedras fueron descubiertas en 1906.

 

 

El parque cuenta con la política de quien lo encuentra se lo queda. De pronto me dieron ganas de viajar allí.

Un diamante un poco más grande, de 8,52 quilates se descubrió en 2015 y se vendió por 1 millón de dólares, lo que sugiere que la roca del joven se puede vender a un precio similar. ¡Qué envidia!